Voto encadenado

En ocasiones el fraude electoral se lleva a cabo mediante la compra de votos o la coacción al elector para que vote de una determinada manera. En estos casos se hace uso de electores legítimos para producir votos válidos, pero de manera fraudulenta. Sin embargo, la parte que coacciona necesita tener seguridad de que los electores comprados o forzados emiten el voto tal como se les indica.

Una manera de hacer esto es lo que se conoce como voto encadenado: una persona en el centro de votación logra conseguir una boleta en blanco, bien sea con complicidad de las autoridades previo al inicio de la elección, o votando en una boleta falsa (en este caso ese primer voto de la cadena quedará anulado) y llevándose una genuina.

Voto encadenado

Imagen: Jessica C [cc]

Una vez fuera del centro, marca esta boleta de acuerdo a su conveniencia y se la entrega a un elector. Este elector debe introducir esta boleta, previamente marcada, en la urna, y llevarse una boleta en blanco, para entregársela nuevamente a la persona que ejecuta el fraude, y de este modo “recibir el pago por su voto” (o bien, dejar de recibir amenazas, en el caso de la coacción).  Este procedimiento se repite durante el día de la elección, inflando los resultados hacia el candidato deseado.

Debido a que para llevar a cabo este tipo de fraude se necesita depender de cómplices en una gran proporción de centros/mesas electorales, es difícil lograr una alta influencia sobre resultados de alcance nacional. Sin embargo suele ser muy efectivo en elecciones de alcance local o regional.

A pesar de este detalle logístico, cualquier sistema de votación que implique que el elector deba marcar una boleta manualmente es susceptible a este tipo de fraude. En contraposición, los sistemas electrónicos de registro directo de voto, donde el elector se encuentra sólo con la máquina al momento de marcar sus opciones, no son vulnerables a esta técnica de manipulación, ya que el delincuente electoral no tendría manera de comprobar por cuál opción vota el elector.

Esta técnica de fraude se conoce también en algunos países como voto en cadena, carrusel de votos o voto reciclado.

Existen algunas maneras de que los electores bajo presión puedan burlar este sistema e impedir que los delincuentes electorales logren su objetivo. ¿Se te ocurre alguna?

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